Un ciudadano encomienda a Cuevas & Asociados la reclamación de responsabilidad patrimonial contra el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, tras su desestimación por el Ayuntamiento se tuvo que recurrir ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo.
Los hechos se remontan a un incidente en el que el vehículo del cliente sufrió daños significativos debido al mal estado de una alcantarilla en la vía pública. Como consecuencia directa, y ante la imposibilidad de utilizar su coche mientras se encontraba en reparación, nuestro cliente se vio obligado a recurrir al servicio de taxi para poder regresar desde su lugar de trabajo hasta su domicilio. Ante esta situación, se presentó una reclamación ante el Ayuntamiento exigiendo la compensación por los gastos de transporte incurridos.
Sin embargo, el Juzgado de lo Contencioso de Santa Cruz de Tenerife desestimó la reclamación, basando su decisión en dos argumentos principales:
A) Se cuestionó la validez formal de los comprobantes de pago presentados, al tratarse de recibos en lugar de facturas, a pesar de haberse acreditado los pagos mediante pruebas testificales.
B) De manera más determinante, el tribunal consideró que la elección del taxi como medio de transporte, siendo la opción más costosa para repercutir a la Administración, no fue una decisión prudente y previsora por parte del reclamante. La sentencia señaló la existencia de alternativas más económicas para el trayecto de 75 kilómetros hasta su domicilio, mencionando el alquiler de un vehículo que habrían supuesto un menor desembolso para la administración local, pero sin contrastar este coste, ni mencionar ninguno otro que considerara más prudente y menos costoso.
Y eso que nuestro cliente inicialmente había coordinado su traslado al trabajo con un compañero, se vio imposibilitado de hacer lo mismo para el regreso debido a la incompatibilidad de horarios. Durante varios días, se vio en la necesidad de utilizar taxis, logrando negociar una tarifa con los taxistas de 60 euros por cada trayecto de 75 kilómetros en un intento por mitigar los gastos.